Declarada como Discriminación acto donde militantes abortistas parodian la Virgen María abortando a su Hijo, el Niño Jesús

En Argentina existe desde 1995 el INADI (www.inadi.gob.ar), una institución ligada al Ministerio de Justicia que analiza las denuncias por discriminación y racismo y desprecio a colectivos sociales.

Ahora, el Inadi (Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo) ha dictaminado que es “conducta discriminatoria”, que se sale de la libertad de expresión, el espectáculo grosero escenificado delante de la catedral de San Miguel de Tucumán en que unas militantes abortistas representaban que la Virgen María abortaba a su Hijo, el Niño Jesús. 

Sucedió el 8 de marzo y la protagonista de la grosera sátira abortista era María Verónica Breslin, del lobby abortista 'Socorro Rosa'.

La coordinadora de denuncias del Inadi, Paula Spaccarotella, establece que el espectáculo grosero fue “conducta discriminatoria”.

"Un acto de ataque y ofensa"
Remarcó que la performance, “al haber sido realizada en la puerta de la Catedral católica de San Miguel de Tucumán y con la protagonista caracterizada como María”, constituyó “un acto de ataque y ofensa hacia los cristianos, particularmente los católicos, excediendo el marco de simple crítica a determinadas posturas de la Iglesia Católica”.

El “acto cuestionado”, dice la experta en discriminación, simulaba “la interrupción de la gestación de Jesús, a quien los cristianos, dentro de su sistema de creencias, le asignan el carácter de única deidad”.

"Ofensa a figuras veneradas de culto"
Spaccarotella añadió: “lo que se encuentra en juego aquí es la afectación de la libertad religiosa, materializada en el presente a través de una ofensa contra figuradas veneradas del culto que profesa la denunciante”.

Manifestó que Breslin “excedió la mera defensa de los derechos de las mujeres, la lucha contra las figuras estereotipadas de la mujer, contra la violencia de género y contra el machismo”.

Y afirmó: “se atacó directamente los sentimientos religiosos de quienes profesan los cultos cristianos”. Finalmente, descartó la hipótesis del derecho a la libertad de expresión, dado que la jurisprudencia (denominada “real malicia”) señala los alcances de esta potestad.

Una mujer cristiana lo denunció
El expediente fue abierto a instancias de la denuncia de Susana María Mendioroz, quien dijo haberse sentido “discriminada y atacada como persona bautizada” por “el actuar” de Breslin y las demás jóvenes que participaron de la parodia. Además, tildó de “ofensiva” la puesta en escena.

Breslin alegó que su sátira grosera era una “representación artística” y que su participación constituyó “una opinión política protegida por la libertad de expresión”. “La performance en cuestión, en el marco de una marcha del movimiento de mujeres que reclama terminar con la violencia machista, contra los femicidios y por el acceso a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres, no es un agravio a ninguna creencia religiosa, sino la oposición a utilizar las religiones y su poder institucional para someter el cuerpo de las mujeres”, postuló Breslin.

Pero el Inadi ve claro que al satirizarse las figuras de Jesucristo y de María (escenificar que María mata a Cristo) se buscaba claramente atacar los sentimientos de los cristianos, yendo más allá de la libertad de debate y de expresión.

Reacción popular indignada
En la plataforma Change.org, más de 60.000 personas firmaron una petición para que Breslin, que trabaja de psicóloga en la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia, sea apartada de ese cargo, porque "es evidente que no cumple con los objetivos de esta Secretaria de Estado por lo que se pide se aparte de la misma".

El arzobispo de Tucumán, Alfredo Horacio Zecca, expresó su repudio y tristeza en su momento y celebró una misa de reparación el 25 de marzo, Día del Niño por Nacer, "un acto de desagravio al Dulce Nombre de María y su Hijo, Nuestro Redentor", tras unos hechos "agraviantes no solo son agresivos para todos los creyentes, sino también para la dignidad de la mujer”.

Un sacerdote llamado Leonardo Bonnín difundió por las redes una carta abierta a Marina Breslin, animándola a reflexionar sobre la Virgen y Su Hijo: "esa Mujer a la que parodiaste es, en cuanto mujer y en cuanto Madre, la más espléndida y certeza reivindicación de lo femenino".

No Comments Yet.

Leave a comment