Entrevista hecha por SEMANA al exorcista Andrés Tirado

SEMANA habló sobre la práctica de sacar demonios con Monseñor Andrés Tirado, doctor en teología académica y uno de los exorcistas más reconocidos del país.

El exorcismo es una actividad que sacerdotes de diferentes religiones practican desde tiempos inmemoriales. Por más fantástico e irreal que suene, se trata de expulsar un espíritu o demonio que se ha instalado en un cuerpo o de un lugar. Respecto al tema se han hecho numerosas películas y series de televisión. La más emblemática es El Exorcista (1973) de William Friedkin, basada en la novela de William Peter Blatty. Narra un exorcismo real que ocurrió en Estados Unidos en 1949. Hace poco se estrenó la segunda temporada de la serie de Fox basada en esa película.

A propósito, SEMANA habló sobre la práctica del exorcismo con el Monseñor Andrés Tirado, doctor en teología académica, especializado en Sagrada Escritura y Arqueología Bíblica. Es uno de los exorcistas colombianos con mayor reconocimiento internacional.

Monseñor Andrés Tirado. Foto: Diana Rey /Semana.

SEMANA: ¿Por qué causas alguien puede ser poseído?

Andrés Tirado: A veces viene por generaciones pasadas. Otras posesiones son por trabajos de brujería. Hay personas que mandan espíritus para que hagan daño a otros y otra razón para ser objeto de posesión es porque usted juega a la tabla ouija o hace invocaciones de demonios. También puede ser porque está en un ambiente paranormal o muy pesado y usted está espiritualmente débil.

SEMANA: ¿Qué significa estar débil espiritualmente? ¿Y cuáles son esos lugares?

A.T.: Las personas débiles espiritualmente son aquellas que tienen baja autoestima, que son depresivos, negativos, egoístas... Esto es independientemente de su religión o de sus creencias. Si usted no está fuerte en su interior, es posible que entre una entidad en su cuerpo.

Los lugares pueden cementerios, hospitales, desiertos, cuevas, sitios donde haya habido masacres… Hay espíritus que se posesionan del lugar y cuando entra alguien al lugar tratan de cambiar su casa por estar en el cuerpo de un ser humano.

SEMANA: ¿Cómo es la posesión a través de los antepasados?

A.T.: En Colombia era habitual que el abuelo o el padre hiciera pactos con el enemigo (el diablo) para tener fortuna, dinero, para que los animales se multiplicaran o para que las cosechas fueran buenas. Entonces ofrecían al primogénito. Le decían al diablo que cuando naciera el primer hijo podía tomarlo y hacer con éste lo que quisiera. Después el enemigo se les manifiesta y empiezan a ver esas cosas paranormales. También si a una abuela le hicieron un trabajo de brujería es posible que eso trascienda a los hijos y a los nietos.

SEMANA: Hay personas que consideran que en actos atroces como una masacre puede haber influencia demoniaca. ¿Eso es posible?

A.T.: Muchos asesinos en serie han tenido influencia demoniaca y algunos han estado poseídos, pero yo no le puedo decir que todos los actos aberrantes y sádicos sean por una cuestión de posesión. Puede ser posible porque muchos tienden a ser satánicos y a hacer rituales para el diablo. Si mira el perfil psicológico de los asesinos en serie tienen una mentalidad muy hacia lo oscuro y lo negativo. Pero muchas veces la gente le echa la culpa a Dios o al diablo de las cosas que suceden y ni el uno ni el otro tuvieron nada que ver. Podríamos decir que es una persona que tiene un problema mental.

SEMANA: Precisamente lo que para ustedes es una posesión, para otros puede ser una enfermedad mental, como la esquizofrenia, por ejemplo...

A.T.: Sí, pero también ya hay médicos y psiquiatras que le recomiendan a sus pacientes ir al exorcista cuando ningún tratamiento funciona. Cada caso es particular y solo un exorcista puede saber si se trata de una enfermedad mental o si se trata de una posesión. A veces una posesión puede degenerar en una enfermedad mental.

SEMANA: ¿Qué tipos de demonios hay y cómo actúan?

A.T.: Hay espíritus de tipo A que son espíritus de personas que murieron pero no quisieron irse a la presencia de Dios sino que se quedaron en este plano. También hay los de tipo B que son ángeles caídos y se convierten en demonios. Esos son los más fuertes y un exorcismo de este tipo es más difícil pero los casos no son tan comunes. Como hay tantos tipos de demonios cada uno tiene su forma de actuar. Cuando estos entran a un cuerpo vuelven a vivir y a sentir. Por eso les gusta tanto estar en un cuerpo. A muchos no les interesa salir porque están cómodos. Se empieza a manifestar la posesión cuando ya es un grado muy fuerte.

SEMANA: ¿Y qué sucede cuando ya es un estado crítico?

A.T.: Los poseídos empiezan a tener tendencias suicidas, se vuelven personas tristes, depresivas, se empiezan a agotar física y mentalmente. Muchas veces también se autolaceran. Pero la mayoría de veces los espíritus no se manifiestan porque quieren estar en el cuerpo porque vuelven a sentir, a comer a dormir…

SEMANA: Pero si el espíritu nunca se manifiesta, ¿cómo puede alguien saber que está poseído?

A.T.: Lo que pasa es que con el tiempo el parásito emerge y empieza a dominar a la persona y después se va volviendo algo problemático hasta hacerse visible. Es entonces cuando las personas buscan ayuda, porque su energía física y biológica también se va, ya no duerme, no come, se hace exámenes y todo le sale bien.

SEMANA: ¿Lo que se ve en las películas sucede de verdad?

A.T.: Sí, lo que vemos en películas y en series tienen mucha investigación de cosas reales. Algunas retratan muy bien lo que le puede pasar a alguien poseído. Lo que pasa es que el ser humano tiene una mente muy cerrada y no es capaz de creer las cosas que no puede explicar. Si a alguien le gira la cabeza 360 grados pues nadie te va a creer. O si dices esa persona se lanzó de un octavo piso y quedó vivo no te van a creer, a menos que lo veas. Yo he estado en muy pocos casos de exorcismos de demonios y he visto cosas tan aterradoras que si no las veía no las creía.

SEMANA: ¿En esos exorcismos ha visto al demonio?

A.T.: Sí, se me ha aparecido, lo he visto en visión y en sueños. No es el de cachos con cola. Es un ser oscuro, maligno, que busca hacer daño y destruir. Y no solo hay uno, hay muchos.

SEMANA: Se ha sabido de casos de exorcistas que sufren consecuencias por su trabajo, ¿le ha pasado?

A.T.: Cuando esos espíritus son expulsados buscan vengarse con los seres queridos o con uno mismo. Pero eso sucede cuando uno no hace bien las cosas. Tengo casos de obispos, pastores, parapsicólogos que se ponen a hacer exorcismos y luego quedan afectados. Uno debe prepararse antes, durante y después. Por ejemplo, si estuvo en un exorcismo, usted debe hacer una oración para protegerse si va a viajar en avión o en carro, porque algo común es que los espíritus le nublen la vista o alguien lo estrelle. Hay casos en los que los sacerdotes mueren o los poseídos porque el exorcista no sabe hacer las cosas bien.

SEMANA: ¿Cómo se deben hacer las cosas para que nada salga mal?

A.T.: No puedo decir. Son unas oraciones especiales, horas especiales, comidas especiales. Hay ciertos rituales especiales para eso...

SEMANA: ¿Por qué no puede decir?

A.T.: Porque es muy íntimo. No falta el que se ponga a intentarlo.

SEMANA: En El Exorcista se ve que el demonio le habla en varios idiomas y que empieza a insultar al sacerdote, ¿eso le ha pasado?

A.T.: Eso no es tan común pero pasa cuando son demonios. El ritual del exorcista dice que no hay que ponerle cuidado al espíritu cuando hable. Algunos empiezan a decir ‘Yo soy su mamá’ y como son demonios tienen más conocimientos, y le empieza a decir cosas de su infancia que nadie sabía, entonces convencen al exorcista. Hay sacerdotes que me dicen ‘no es que era mi mamá o mi abuelito y por eso no lo saqué‘. Y no. Los engañaron para no salir del cuerpo del poseído. También dicen groserías o empiezan a ventilar los pecados del sacerdote para avergonzarlo. Por eso uno debe estar bien y haberse confesado.

SEMANA: ¿Tiene alguna anécdota que le haya impactado?

A.T.: Muchas, pero tampoco puedo dar muchos detalles porque es como contar la historia clínica… El de los niños es el más impactante y el más triste. Uno encuentra cosas en los antepasados de la familia, violaciones, brujería, asesinatos que son impactantes, y los niños son víctimas de eso.

SEMANA: Hay publicidad de algunas películas y algunas series o incluso de música en la que aseguran que hay riesgo de ser endemoniado o quedar afectado después de escuchar o de ver esos contenidos. ¿Qué opina de eso?

A.T.: No, lo que pasa es que la sugestión a veces es muy fuerte y la mente juega malas pasadas. Es diferente cuando alguien empieza a practicar los rituales que ve o que lee en un libro porque es una forma de invocación. Pero a nadie se le mete un chucky por ver una película. En cuanto a la música, toda, incluso la religiosa, tiene mensajes subliminales, pero por escucharla no significa que vaya a quedar endemoniado, a menos de que sea música muy pesada y con la que usted conscientemente haga invocaciones del enemigo.

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