El Ku Klux Klan también deja su huella en América Latina

Ku klux klan: ataque a un afrodescendiente en Brasil y la interrogante sobre grupos supremacistas

“Negro comunista, ‘antifa’ (por antifascista), macumbero (que realiza rituales de magia negra), estamos con los ojos puestos sobre ti”.

Esto fue lo que tuvo que leer al salir de su casa Marco Antonio André, un abogado afrodescendiente de la localidad brasileña de Blumenau, en el estado de Santa Catarina, al sur del país.

En lo publicado queda de manifiesto, además de un mensaje discriminatorio, la simbología del Ku Klux Klan, una organización de supremacistas blancos famosa en Estados Unidos, que incluso en los últimos tiempos ha vuelto adquirir protagonismo en ese país.

La respuesta no se hizo esperar y el propio Marco Antonio, un defensor de movimientos sociales en esa zona del país, comentó lo sucedido a través de las redes sociales.“Cuando me posiciono a favor de los menos favorecidos y lucho por la igualdad de todos, sé que mi lucha contra el fascismo incomoda a algunos, pero ése no es mi problema”, señaló.

En el mismo sentido se expresó la abogada Denise Alves, quien entiende, en declaraciones reproducidas por ANSA, que la simbología que apareció en el domicilio de Marco Antonio no es un “hecho aislado”, pues en los últimos tiempos hubo otro tipo de eventos vinculados a lo racial, y de alguna manera representa un síntoma de creciente intolerancia en el país sudamericano. Para la abogada esta situación afecta a la democracia.

“Mucha gente empezó a exhibir el odio que antes escondía, porque hasta hace un tiempo una conducta racista era socialmente inadmisible por ser considerada políticamente incorrecta”, amplió.

Pero las semillas del Ku Klux Klan, y el tema de los supremacistas, en realidad no es novedoso en Brasil. Es más de una oportunidad ha habido manifestaciones en ese sentido.

Por ejemplo, hace unos meses en una escuela de Salvador de Bahía un grupo de estudiantes se vistió cual integrantes del Ku Klux Klan y despertó una oleada de indignación en las redes. Ahí se podían apreciar a dos alumnos con vestimentas blancas, una cruz de madera.

“¿Da para creer que son alumnos del Colegio Anchieta de Salvador (sí en Salvador, la mayor ciudad negra fuera del continente africano), en pleno 2017?”, escribió una internauta, reproduce Gazeta Online.

El colegio en cuestión tuvo que salir a emitir un comunicado en el que se apartó de los hechos.  “La misión de Anchieta es formar a las personas para transformar el mundo y, en este contexto de formación, el amor es el valor ético y el camino para tratar el miedo y el dolor presentes en el mundo contemporáneo”, expresa.

De fondo también aparece la incidencia de grupos neonazis en ese país. Un estudio indica que el número de neonazis creció a 200.000 en los últimos años, siendo Santa Catarina el estado con más extremistas, agrega ANSA. La propia agencia cita a la antropóloga Adriana Magalhaes Dias, una estudiosa del nazismo en Brasil, quien señaló precisamente la observación del paso de 148.000 seguidores en 2013 a 200.000 en la actualidad.

La situación generada en Brasil, más allá del caso puntual del ataque de las últimas horas,  abre nuevas interrogantes sobre si verdaderamente hay un auge de grupos supremacistas en ese país y si de alguna manera también puede representar un efecto contagio en otras partes de la región. De momento, la huella de estos grupos también quedó marcada en América Latina.

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