Tras cinco robos en su parroquia, sacerdote dejó un peculiar mensaje a ladrones

(ACI).- Cansado de los robos, el sacerdote argentino P. Eugenio Mazzeo colgó en el frontis de su parroquia Nuestra Señora de Caacupé y Santo Cura Brochero, en Buenos Aires, un peculiar mensaje para hacer público su malestar contra los delincuentes y poder continuar con el funcionamiento de los comedores solidarios.

“Sres. Ladrones: Es la quinta vez que nos roban en menos de un año. El trato es este: La parroquia les da comida y ustedes la dejan cocinar en paz”, es el mensaje que cuelga desde este 3 de octubre en la humilde parroquia del barrio Villa Dorrego.

El sacerdote explicó al diario La Nación que la parroquia y las tres capillas que pertenecen a ella (San Lorenzo Mártir, San Cayetano y San Francisco) son blanco constante de los delincuentes.

Meses atrás robaron distintos objetos de la capilla San Francisco, como un equipo de música e instrumental médico.

En uno de los últimos robos, en la Parroquia Nuestra Señora de Caacupé y Santo Cura Brochero los antisociales robaron un microondas, doce cajas de aceite y todos los alimentos para cocinar.

Luego de que el mensaje comenzara a circular por las redes sociales, la policía se hizo presente en el lugar y comenzaron a hacer rondas de seguridad a los templos. En tanto, la municipalidad reforzó los ingresos del lugar. Aún no hay detenidos.

Si bien, los robos ocurren de noche cuando nadie cuida los templos, hubo una ocasión en que robaron el dinero de la secretaría en pleno día. “No pasa nada si te llevan 100 pesos, pero no sabemos si un día nos pegan un tiro”, dijo el sacerdote.

"Después del primer robo, cada dos meses se repiten en cualquiera de las parroquias. Por eso se me ocurrió poner el pasacalle (cartel), fue una cosa impulsiva porque me quedé muy caliente con el último robo", afirmó el sacerdote.

"Un poco con sentido del humor, pero también para llamar la atención y visibilizar el problema entre la gente del barrio que también es víctima de la inseguridad", agregó.

El sacerdote manifiesta su indignación tanto por la pérdida material como por los voluntarios y donantes que apoyan los comedores solidarios y las familias beneficiadas con las meriendas.

Diariamente, se entregan 120 almuerzos a familias de escasos recursos en la Parroquia Caacupé y Santo Cura Brochero y en la capilla San Francisco asisten unas 60 personas a merendar.

Los alimentos no perecibles son entregados por el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación y la Municipalidad de La Matanza. Mientras que los alimentos más perecederos como carnes y verduras son donadas por la comunidad de Villa Dorrego.

"Los que roban son pibes de acá, los conocemos, no son profesionales. Llevan a cabo los robos para vender y comprar droga o alcohol. La gente se sonríe al ver el pasacalle, pero es una problemática que pone en riesgo al comedor. Estos pibes no tienen mucha conciencia de nada, muchos de ellos los conocemos", dijo el P. Mazzeo.

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